Apex Legends bane 1.000 cuentas con su nuevo sistema anti-cheat y purga los rankings
22 de junio de 2026 · Sniper
El equipo anti-trampas de Apex Legends ha desplegado una nueva herramienta de detección que expulsó mil cuentas en su primera semana, apuntando también a dispositivos físicos como el Xim y el Titan.

Un nuevo sistema que ya muestra sus primeros resultados
El 17 de junio de 2026, el equipo anti-trampas de Apex Legends publicó una actualización en la que detalla el despliegue de una herramienta de detección completamente nueva. Tras meses de desarrollo, pruebas y validación interna, el sistema fue activado en el juego en vivo y, en su primera semana de funcionamiento, identificó y eliminó 1.000 cuentas que empleaban software no autorizado o mejoras de jugabilidad ilícitas, según el comunicado oficial del equipo en Steam.
Xim y Titan, en el punto de mira
Una de las novedades más relevantes de esta oleada es que los baneos alcanzaron expresamente a usuarios de dispositivos físicos como el Xim y el Titan, periféricos que permiten emular ratón y teclado en consola para obtener ventajas competitivas injustas. Hasta ahora, la detección de este hardware representaba uno de los mayores retos del anti-cheat en juegos con juego cruzado. El equipo ha sido deliberadamente conservador en la aplicación de sanciones para garantizar la máxima precisión y reducir el riesgo de falsos positivos, por lo que espera que la cifra de cuentas expulsadas crezca de forma significativa en las próximas semanas.
Purga en las tablas de clasificación
Además del nuevo sistema de detección masiva, el equipo ejecutó una oleada de baneos dirigida específicamente a los 100 primeros jugadores en los rankings de cada plataforma. El resultado fueron 86 expulsiones en total: 79 en consola y 7 en PC. Algunos nombres habituales en lo más alto de las clasificaciones han desaparecido, aunque el equipo no ha revelado identidades concretas. Esta revisión periódica de las posiciones más destacadas forma parte del conjunto de herramientas habituales de integridad competitiva y se ejecuta de manera regular.
Más detecciones de trampa en mando, en camino
El equipo también ha recordado que continúa desarrollando un sistema más amplio de detección de trampas mediante mando, del que ya habían adelantado información en comunicados anteriores. Se trata de una solución de gran envergadura que requiere analizar enormes volúmenes de datos de partidas y coordinar múltiples componentes técnicos. El equipo reconoce que el proceso puede parecer lento desde fuera, pero insiste en la necesidad de ser exhaustivos para evitar sanciones erróneas. De momento, no hay una fecha concreta de llegada para este sistema.
Un paso adelante, pero queda camino por recorrer
Esta actualización llega en un período en que el equipo de Apex Legends ha multiplicado sus comunicaciones sobre calidad de experiencia, como ya vimos cuando se publicó el parche que resolvió problemas de colisiones, audio y el bucle en PS4/PS5. La apuesta por un anti-cheat proactivo —que detecta, analiza y actúa antes de que el daño sea irreversible— es la dirección correcta. Sin embargo, la comunidad lleva tiempo pidiendo medidas más contundentes y transparentes, especialmente en un ecosistema donde el juego cruzado hace que las ventajas obtenidas con dispositivos físicos en consola tengan un impacto desproporcionado sobre los jugadores de PC. Que Xim y Titan estén ya en el radar es una señal prometedora, aunque la prueba definitiva llegará con los datos de las próximas semanas.
Lo que pienso
Voy a ser sincero: 1.000 cuentas en una semana suena a que el anti-cheat por fin hace su trabajo, pero con la base de jugadores que le queda hoy a Apex —que ojo, sigue siendo uno de los juegos más jugados en Steam— mil baneos en siete días son un montón. Más que un titular bonito, a mí me dice lo infestado que estaba esto.
Que ahora vayan también a por el hardware me parece clave. Y no hablo solo de los Xim y Titan de consola: el problema gordo está en las tarjetas DMA, los Cronus y los montajes con un segundo PC, que son cada vez más difíciles de pillar. Por eso entiendo que se haya tardado tanto —cazar a un tramposo moderno es complicadísimo—, pero seamos justos: lo que más daño ha hecho todos estos años no es la dificultad técnica, es la dejadez de las propias desarrolladoras, mirando para otro lado mientras el juego se pudría.
¿Que el anti-cheat tenga que meterse a fondo en tu PC para lograrlo? Por mí, perfecto. En un juego así, donde el competitivo mueve tanto dinero, tener la partida limpia no es negociable.
Ahora bien, banear cuentas en un free-to-play es pan para hoy: el tramposo se hace otra gratis en dos minutos. La solución de verdad es el ban por HWID (ID de hardware) o por IP: que para volver tenga que comprarse otro ordenador o cambiar de IP —y en muchos países eso cuesta dinero. Ahí es donde de verdad les duele.